Me gusta y no me gusta 1

Me gusta y no me gusta 1

ME GUSTA despertarme cada mañana y salir al balcón de mi dormitorio, abrir la puerta de madera blanca y colarme en ese espacio al aire que me eleva cinco pisos sobre el suelo, poder sentir que estoy viva y saludar a los árboles, al sol, a las nubes, a las hormigas y darles los buenos días.

NO ME GUSTAN los ceniceros de agua, lejos de enmascarar potencian el olor del tabaco. Yo he fumado muchos años, y seguro que me fumaría ahora un cigarro bien a gusto, pero no me doy permiso, como no me lo daba mi madre. No imagino el olor de los ceniceros que Humphrey Bogart utilizó en Casablanca, seguro que no eran de agua.

ME GUSTA despertar a mis hijas, colarme despacito en su habitación, acercarme mientras todavía duermen y percibirlas con todos los sentidos. Me encanta su olor, su respiración calmada, los gestos de su cara, los sonidos que emiten al descubrirme, acercarme a su carita, abrazarlas y besarlas.

NO ME GUSTAN las personas que gritan al hablar, me aturden y producen mala gana, como comer un revuelto tras una resaca de adolescencia.

ME GUSTA trabajar en el huerto. Movilizar la tierra, abrir espacios para que se muevan las lombrices libremente, y oxigenen la tierra. Coger con cuidado las semillas o los planteros, colocarlos a pocos centímetros de la superficie y cubrirlos con cuidado. Es como arropar el germen de la nueva vida.

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